Resumen. El 30 de junio de 2026 se declaró un incendio en la sierra de Alcubierre (Leciñena, Zaragoza) que quemó 2.925 ha en tres días, de ellas, 1.694 ha en la primera jornada (hasta las 13:09 del día 1). Con datos exclusivamente públicos (Mapa Forestal, Sentinel-2, modelo digital del terreno del IGN, estaciones del SiAR, aeropuerto de Zaragoza, reanálisis ERA5, focos de calor VIIRS y modelos de altura de vegetación) se reconstruye el combustible, el relieve y el tiempo de la primera tarde y se simula el fuego con FARSITE. El pinar con matorral, el 9 % de la zona, aportó el 27 % de lo quemado la primera jornada; la probabilidad de arder pasó del 3 % en pendientes de menos de 5° al 12-14 % por encima de 10°. La simulación hasta las 13:09 del día 1 reproduce la dirección y la velocidad de la cabeza cuando se le da el viento correcto, pero no los flancos, que se atacaron. Se discute qué explica el análisis, qué no (la extinción) y qué decisiones operativas se pueden apoyar en él.
Palabras clave: incendio forestal, modelos de combustible, Scott y Burgan, FARSITE, Sentinel-2, VIIRS, primera jornada.
1. Introducción
Las decisiones que más pesan en un incendio se toman en sus primeras horas: dónde se pone el primer dispositivo, qué se defiende y qué se deja correr. Esas decisiones se apoyan en una lectura rápida de tres cosas: qué hay que quemar (combustible), por dónde sube el fuego (relieve) y qué tiempo hace (viento, humedad, temperatura). Este artículo repasa cómo se construye esa lectura con datos públicos y la aplica a un caso real, la primera jornada del incendio de Leciñena.
El objetivo es didáctico: enseñar el método, con sus datos de entrada y sus límites, no predecir el comportamiento de un incendio. Todo lo que sigue es reproducible con información abierta.
2. El incendio y la zona de estudio
El fuego se activó hacia las 15:30 del martes 30 de junio de 2026 en el barranco de Valocinar (Leciñena), entre matorral y campos de cereal; la prensa apunta a una cosechadora como causa probable, en investigación. La hora de inicio es la que da la prensa, y el punto de inicio es provisional (3,2 km al suroeste del barranco que recoge el Nomenclátor del IGN). Hacía unos 34 °C, la humedad bajó al 15-20 % y soplaba cierzo del 300°. El domingo 28 hubo un conato por rayo en la misma zona, con entre 3 y 6 mm de lluvia en las estaciones cercanas.
La zona de estudio es un rectángulo de 282 km² (20 × 14 km) en la sierra de Alcubierre, con cotas de 339 a 713 m. El incendio terminó en 2.925 ha según Sentinel-2 el 3 de julio.
3. Datos y métodos
| Variable | Fuente | Resolución |
|---|---|---|
| Tipo de vegetación y arbolado | Mapa Forestal de España 1:50.000 (MITECO) | vectorial |
| Verdor y agua en la hoja (NDVI, NDMI) | Sentinel-2 L2A, 27-04 y 30-06 | 10-20 m |
| Cereal en pie, rastrojo y labrado | 8 pasadas de Sentinel-2 de junio | 10 m |
| Altura de la vegetación | Mapa de Meta/WRI (Tolan et al., 2024); LiDAR del PNOA, pendiente | 1 m |
| Cota, pendiente y orientación | MDT del IGN | 25 m |
| Viento, humedad y temperatura | Aeropuerto de Zaragoza (METAR), 6 estaciones del SiAR, reanálisis ERA5 (vía Open-Meteo) | horaria |
| Quemado real | Sentinel-2 (dNBR ≥ 0,10) y focos VIIRS (NASA FIRMS) | 10 m y 375 m |
3.1 Combustible
El combustible se describe con los modelos de combustible de Scott y Burgan (2005), 40 clases que reúnen vegetación de comportamiento parecido: pastos (GR), pasto con matorral (GS), matorral (SH), arbolado con sotobosque (TU) y no combustible (NB). Cada celda de 25 m recibe un modelo a partir de tres fuentes combinadas:
- el Mapa Forestal, que dice si una celda es cultivo, monte, pinar o suelo urbano, y la especie y la fracción de cabida cubierta del arbolado;
- Sentinel-2: el NDVI del día del incendio separa el regadío en verde del cereal seco y, dentro del monte, el matorral ralo del denso; la comparación con abril (verde en abril y pardo en junio delata un herbáceo) separa cereal y pasto del matorral;
- las alturas de vegetación, que fijan la altura de las copas y su base, dos variables que controlan el paso a copas.
Los cultivos se separan por su estado, y no solo por su tipo, porque el estado cambia lo que arde. Con las ocho pasadas de Sentinel-2 de junio se clasifica cada parcela de cereal en cereal en pie (modelo GR4: paja de 0,6-1 m, unas 5 t/ha), rastrojo (GR2: paja corta, 2-3 t/ha) y labrado (sin combustible). La cosecha del cereal en la zona fue del 3 al 30 de junio, con el pico entre el 11 y el 18; el día del incendio había 4.064 ha de cereal en pie, 7.678 de rastrojo y 987 labradas.
3.2 Topografía
Con el modelo digital del terreno de 25 m del IGN se derivan la pendiente (el fuego sube mucho más deprisa ladera arriba) y la orientación (las solanas se secan antes). La zona tiene una pendiente media de 6,9°, pero el 75 % de la zona está por debajo de 10° y solo el 6 % pasa de 20°.
3.3 Meteorología
El tiempo se toma de tres fuentes que se contrastan: el METAR del aeropuerto de Zaragoza (viento a 10 m), seis estaciones del SiAR del Gobierno de Aragón a menos de 30 km (viento a 2 m, humedad, temperatura, lluvia) y el reanálisis ERA5 de Copernicus en el punto de inicio, descargado a través de Open-Meteo.com (licencia CC BY 4.0). ERA5 es una malla de unos 30 km que suaviza el viento de las sierras: aquí da menos viento que el aeropuerto, y por eso la simulación usa el aeropuerto.
La humedad del combustible al empezar se estima con la lluvia previa (9,7 mm en los 30 días anteriores; el último día de lluvia, el 28) y la hora del día: 4-5-7 % el combustible muerto de 1, 10 y 100 h, y del 30 al 80 % el vivo.
3.4 Simulación y comprobación
Para reproducir el fuego se usa FARSITE (Finney, 1998), incluido en FlamMap, que propaga un perímetro con el modelo de Rothermel (1972) para la superficie y el de Scott y Reinhardt (2001) para las copas. Se le da el paisaje de ocho capas (cota, pendiente, orientación, combustible y cuatro de copa), el tiempo hora a hora y el punto de inicio. El viento se reparte por el relieve con WindNinja (Forthofer et al., 2014). FARSITE no simula la extinción: lo que hizo el operativo no está en el modelo.
La simulación se compara con lo que midieron los satélites mediante el índice de Sørensen (1 si el parecido es total, 0 si no hay nada en común) y con el porcentaje de lo realmente quemado que la simulación recupera. Lo quemado real sale de dos fuentes independientes: los focos VIIRS (cada píxel de 375 m en llamas, con su hora, repartido dentro del perímetro final, Parks, 2014) y la diferencia de infrarrojo entre dos imágenes de Sentinel-2 (dNBR ≥ 0,10; Key y Benson, 2006).
4. Resultados de la primera jornada
4.1 Qué había dentro de lo que ardió
Se cruzan las 1.694 ha quemadas hasta las 13:09 del 1 de julio con el mapa de combustible. El pinar con matorral (TU5) es el 8,8 % de la zona y aportó el 27,4 % de lo quemado: ardió el 18,8 % de todo el pinar de la zona. Le siguen el matorral alto (SH7, 13,2 %) y el medio (SH5, 11,8 %). El cereal en pie (GR4) y el rastrojo (GR2) ardieron mucho menos por hectárea (4,2 y 3,4 %), pero ocupan el 42 % de la zona, así que suman buena parte de lo quemado en términos absolutos.
| Combustible | Zona (ha) | % de la zona | Quemado 1.ª jornada (ha) | % de lo quemado | % de lo suyo que ardió |
|---|---|---|---|---|---|
| Pinar con matorral (TU5) | 2.471 | 8,8 | 464 | 27,4 | 18,8 |
| Matorral alto (SH7) | 582 | 2,1 | 77 | 4,5 | 13,2 |
| Matorral medio (SH5) | 1.412 | 5,0 | 166 | 9,8 | 11,8 |
| Pasto con matorral (GS1) | 3.044 | 10,8 | 249 | 14,7 | 8,2 |
| Matorral bajo (SH2) | 2.027 | 7,2 | 139 | 8,2 | 6,8 |
| Cereal en pie (GR4) | 4.064 | 14,4 | 171 | 10,1 | 4,2 |
| Rastrojo o pasto seco (GR2) | 8.272 | 29,3 | 282 | 16,6 | 3,4 |
| Pasto ralo (GR1) | 3.816 | 13,5 | 107 | 6,3 | 2,8 |
| Labrado o suelo sin combustible (NB9) | 1.114 | 3,9 | 22 | 1,3 | 2,0 |
| Agua o regadío en verde (NB3) | 1.126 | 4,0 | 17 | 1,0 | 1,5 |
| Urbano o suelo desnudo (NB1) | 210 | 0,7 | 0 | 0,0 | 0,0 |
Tabla 1. Combustible de la zona y de lo quemado la primera jornada.
4.2 Qué efecto tuvo el cereal: en pie, rastrojo y labrado
| Estado del cereal | En la zona (ha) | Quemado 1.ª jornada (ha) | % que ardió |
|---|---|---|---|
| Cereal en pie | 4.064 | 171 | 4,2 |
| Rastrojo | 7.678 | 231 | 3,0 |
| Labrado | 987 | 14 | 1,4 |
| Barbecho o leñoso | 2.992 | 52 | 1,7 |
El cereal cosechado ardió casi igual que el cereal en pie: el rastrojo arde. Lo que frena el fuego es el labrado. Con las imágenes de después se detectan 37 ha de cereal labradas de urgencia entre el 30 de junio y el 3 de julio, casi todas cerca de Robres y de la A-129, coincidiendo con lo que contó la prensa: más de 150 agricultores abriendo cortafuegos con tractores durante la noche.
4.3 Relieve
La pendiente media de lo quemado fue de 11,2°, frente a 6,9° de la zona. La probabilidad de arder en la primera jornada fue del 2,5 % en celdas de menos de 5°, del 7,3 % entre 5 y 10°, y del 11,6-13,8 % por encima de 10°. Las solanas pasan del 34,9 % de la zona al 37,4 % de lo quemado, y las umbrías bajan del 36,2 % al 29,1 %.
4.4 La carrera de la cabeza
La prensa estimó unas 1.000 ha a las 18:20, a las 2 horas y media del inicio. Los focos VIIRS de las 3-5 de la madrugada del 1 de julio recogen 1.601 ha, el 55 % del incendio final. Cuando Sentinel-2 pasa a las 13:09 del 1 de julio, la mancha mide 1.695 ha: una lengua de unos 12 km de oeste a este por el centro de la sierra, ya hasta la punta este. A las 0:26 del 1 de julio las llamas obligaron a cortar la A-1211 entre Robres y Alcubierre. Es decir: la cabeza recorrió unos 12 km hacia el este, buena parte de noche y sin medios aéreos, y entre las 5:00 y las 13:09 el perímetro apenas creció (unas 90 ha).
4.5 Qué reproduce la simulación (hasta el 1 de julio)
El objetivo no es ajustar la simulación hasta que coincida con lo ocurrido, sino entender qué variables la mueven. Se partió de los datos públicos sin retocar y se fue cambiando una cosa cada vez, comparando siempre con lo medido: el mapa de combustible (con y sin la información de cosecha), el viento (el del aeropuerto, repartido por el relieve con WindNinja, y con su dirección y velocidad corregidas), las pavesas, las carreteras como barreras y la hora hasta la que se simula. Cada configuración se valora con el índice de Sørensen, el porcentaje de lo quemado que recupera y hasta dónde llega la cabeza. La comparación llega hasta las 13:09 del 1 de julio, la última hora con una imagen limpia de Sentinel-2.
Qué se aprende:
- El viento manda. Lo que más mejoró el parecido fue corregir el viento: la dirección (285°, que es el rumbo real del fuego, 105°) y una velocidad algo mayor que la del aeropuerto, porque la sierra está más expuesta. Con el viento del aeropuerto sin corregir, la forma salía corta y desviada hacia el sur.
- El mapa de combustible importa menos de lo esperado. Añadir la información de cosecha apenas movió el resultado de la primera noche.
- Las carreteras como barrera cambian poco esa noche. Lo que sobra de la simulación se quemaba por la mañana, cuando en la realidad ya habían vuelto los aviones.
- La cabeza, bien; los flancos, no. La mejor configuración alcanza a medianoche un índice de Sørensen de 0,56 y recupera el 76 % de lo realmente quemado, con la cabeza a 9,4 km (la real llegó a 11,6). Pero a las 7:00 simula 3.150 ha frente a las 1.601 medidas: abre los flancos, que esa tarde se atacaron con unos 250 efectivos, aviones y helicópteros y, de noche, con tractores. El modelo no ve esa extinción.
5. Discusión
- Qué explica el análisis. Qué combustibles y qué relieve había en el camino del fuego, qué tiempo hizo, hasta dónde pudo llegar la cabeza sin que nadie la frenara y cuánto se parece una simulación a lo ocurrido.
- Qué no explica. La extinción: FARSITE no sabe de aviones, brigadas ni tractores. Por eso la simulación se pasa de superficie en los flancos, precisamente donde el operativo trabajó.
- Los límites de los datos. El mapa de combustibles no ve el matorral bajo; ERA5 suaviza el viento; las pasadas del satélite dejan unas 11 horas sin datos entre una y otra; y el punto de inicio es provisional.
- El cereal. La hipótesis de que el rastrojo explicaba que la simulación se pasara por los campos no se confirma: el rastrojo ardió al 94 % dentro del perímetro, igual que el cereal en pie (89 %). Lo que no arde es lo labrado (27 %).
6. Cuestiones operativas
Con la cautela de que son lecturas de un solo incendio y de que la causalidad no está probada, el análisis apunta a cuatro ideas útiles para quien planifica o dirige:
Las líneas de defensa se eligen antes de que haga falta
El operativo sujetó el flanco derecho en la A-129 (sector 4) y la cabeza antes de la A-1211. Conviene conocer de antemano qué carreteras y caminos pueden hacer de línea para cada viento, y dónde los taludes o el combustible les quitan eficacia.
Pinar con matorral sobre pendiente: donde el fuego gana velocidad
En la primera jornada ardió casi el 19 % de todo el pinar con matorral de la zona, frente al 3-4 % del cereal. Con las cautelas de arriba, son los tramos donde más compensaría tratar (clareos, discontinuidades) o reforzar los medios.
El labrado es una herramienta
Dentro del perímetro, el labrado ardió al 27 % frente al 94 % del rastrojo. Cuando hay tiempo, una franja labrada alrededor de la masa o de una granja es de las barreras más baratas. Coordinar con los agricultores, como ocurrió esa noche, puede ser decisivo.
La previsión de la tarde y de la noche
El 30 de junio, la combinación de cierzo del 300°, humedad por debajo del 20 % y una noche que no bajó de 30 km/h en el aeropuerto dejó poca ventana para trabajar la cabeza. Mirar no solo la humedad mínima de la tarde, sino si la noche recupera humedad y viento, ayuda a saber si habrá tregua.
7. Limitaciones
- Un solo incendio, y solo su primera jornada.
- Altura de la vegetación con un modelo gratuito; se rehará con el LiDAR del PNOA.
- Punto de inicio provisional; la hora (15:30) es la que da la prensa.
- La simulación se compara a posteriori y con el viento ajustado a lo ocurrido (dirección y velocidad): enseña qué variables importan, no es una predicción.
- Las asociaciones de la sección 4 no prueban causa y efecto.
Referencias
- Finney, M. A. (1998). FARSITE: Fire Area Simulator. Model development and evaluation. USDA Forest Service, RMRS-RP-4.
- Forthofer, J. M., Butler, B. W., Wagenbrenner, N. S. (2014). A comparison of three approaches for simulating fine-scale surface winds in support of wildland fire management. International Journal of Wildland Fire, 23, 969-981.
- Hersbach, H. et al. (2020). The ERA5 global reanalysis. Quarterly Journal of the Royal Meteorological Society, 146, 1999-2049.
- Key, C. H., Benson, N. C. (2006). Landscape assessment: ground measure of severity, the Composite Burn Index; and remote sensing of severity, the Normalized Burn Ratio. En FIREMON, USDA Forest Service, RMRS-GTR-164-CD.
- Parks, S. A. (2014). Mapping day-of-burning with coarse-resolution satellite fire-detection data. International Journal of Wildland Fire, 23, 215-223.
- Rothermel, R. C. (1972). A mathematical model for predicting fire spread in wildland fuels. USDA Forest Service, INT-115.
- Scott, J. H., Burgan, R. E. (2005). Standard fire behavior fuel models: a comprehensive set for use with Rothermel's surface fire spread model. USDA Forest Service, RMRS-GTR-153.
- Scott, J. H., Reinhardt, E. D. (2001). Assessing crown fire potential by linking models of surface and crown fire behavior. USDA Forest Service, RMRS-RP-29.
- Sørensen, T. (1948). A method of establishing groups of equal amplitude in plant sociology based on similarity of species content. Kongelige Danske Videnskabernes Selskab, 5(4), 1-34.
- Tolan, J. et al. (2024). Very high resolution canopy height maps from RGB imagery using self-supervised vision transformer and convolutional decoder trained on aerial lidar. Remote Sensing of Environment, 300, 113888.
Datos públicos: MITECO (Mapa Forestal), Copernicus (Sentinel-2, EFFIS, ERA5 vía Open-Meteo.com, CC BY 4.0), NASA FIRMS, IGN (MDT, PNOA), SiAR (Gobierno de Aragón), AEMET/METAR. Prensa para la cronología: eldiario.es, El Español, Desde Monegros, Aragón Digital, aragonhoy.es, COPE, Aragón TV.
